LA DEPRESIÓN.
En la depresión para salirse de una situación en la cual el estímulo y la emoción son terribles, se termina cayendo en una situación tanto o más terrible que la anterior. Un deprimido es alguien que no siente nada, ni siquiera tristeza. El deprimido es alguien que siente que algo se le ha roto adentro. Y es muy doloroso, pero no es tristeza.
Sólo alguien que estuvo deprimido puede entenderlo.
Mucha infelicidad puesta al servicio de un modelo de vida que no es el que se busca genera un condicionamiento que impide actuar las emociones verdaderas, y eso termina conduciendo a un estado de agotamiento tal, que de la inseguridad y del miedo, se pasa tarde o temprano a la depresión.
Hay gente que tiene lo que se denomina una “depresión larvada”; es decir, la persona sale, trabaja, se ríe, va, viene, se levanta temprano, etc. Aparentemente no está deprimido , pero si uno investiga encuentra que no está disfrutando de su vida, que lleva una vida vacía de contenido.
La tristeza abarca sensación de dolor interno, ganas de llorar, pena, sensación de pérdida. Aunque no sepas cuál es el motivo, tienes ganas de llorar, estás apenado por lo que te pasa y lo que pasa fuera de ti. La persona que está triste tiene aumentada su sensibilidad, aunque sea hacia el lado de la pena; por el contrario, la persona que está deprimida tiene disminuida su capacidad de emocionarse, aunque parezca mentira.
La verdadera depresión se acerca mucho y peligrosamente a la indiferencia. Alguien deprimido puede dejarse morir y darle exactamente lo mismo. Hay que buscar cómo esa persona pasó de la indecisión y la ansiedad, a la parálisis y la angustia, para luego pensar cómo ese estado le produjo tanto temor a actuar que lo llevó a la depresión.
Otro tipo son las “depresiones endógenas”, que tienen que ver con la bioquímica, con los neurotransmisores y con sustancias químicas.
Las “depresiones reactivas”, en ella la persona reacciona ante situaciones concretas y dolorosas del afuera.
Una tristeza muy profunda y muy arraigada, sostenida durante mucho tiempo, puede terminar deprimiendo a la persona.





