El Enamoramiento
Cuando uno se enamora en realidad no ve al otro en su totalidad, sino que el otro funciona como una pantalla donde proyecto mis aspectos idealizados. Amar a alguien es el desafío de deshacer aquellas proyecciones para relacionarme verdaderamente con el otro. el amor que se afianza cuando puedo ver al otro sin querer cambiarlo.
El enamoramiento es más una relación mía conmigo mismo, aunque elija a determinada persona para proyectar lo mío.
Enamorarse es decirte cuánto simpatizo contigo por sostener tan graciosamente el espejo en el que me contemplo para darme cuenta de mi amor por mí.
Es gracioso escuchar a los que abandonan su estado pasional y creen que el otro ha cambiado, que ya no es el mismo, cuando en realidad, solo han cambiado los ojos con los que miran.
Cuando estamos demasiado centrados en nosotros mismos, no podemos ver lo que le pasa al otro y nos volvemos autoreferentes.
Cuando estamos en una relación, los enojos y los dolores no resueltos en el pasado los actuamos en el presente con el otro a través de nuestras reacciones.
En muchos casos de separación el problema no se encuentra en la relación de uno con el otro, sino en asuntos no resueltos de uno de ellos con su propio pasado. Lo que nosotros amamos o aborrecemos en otra persona está siempre en nosotros mismos. Amor es la parte de sombra que aceptamos y odio es la parte de la sombra que no deseamos ver en nosotros.
El encuentro con la pareja es el encuentro con el aspecto desconocido de nuestra alma. Todas las dificultades que experimentamos con nuestra pareja son dificultades que tenemos con nosotros mismos.
Personas de carácter opuesto congenian, mejor se llevarán cuánto más distintas sean, porque cada uno vive la sombra de la otra o cada una hace que su sombra viva en la otra.
Cuando la pareja está formada por personas muy parecidas, aunque las relaciones sean más cómodas, no suelen favorecer mucho el desarrollo de quienes la componen, resulta aburrido, en el otro se refleja la cosa que ya conocemos. Los dos proyectan la sombra al entorno al que rehuirán.
En la pareja sólo son fecundas las divergencias, pues a través de ellas enfrentándose a la propia sombra descubierta en el otro, puede uno encontrase a sí mismo.
Toda relación que no favorezca la expansión del yo, que impide el crecimiento, aun cuando sea estable y/o aparentemente gratificadora, encierra el germen de su propia destrucción.
Si para estar con otro yo tengo que renunciar a ser yo mismo, la cosa no va a funcionar.
Para amar se ha de tener la capacidad de ver al otro, de poder interesarnos por otra persona que no somos nosotros mismos. La manera de poder estar con otro, de poder quererlo, es siendo capaz de aceptarlo como es.
Las relaciones duran lo que tienen que durar, es decir, mientras impliquen crecimiento para ambos, a veces unas semanas, otras toda una vida.
Los problemas de pareja comienzan cuando comenzamos a sentir el dolor del alejamiento del otro, que muchas veces es una proyección de cómo nos alejamos nosotros.

- El Enamoramiento by MyM Psicologa





